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Preguntas Frecuentes

Pregunta: ¿Cuál es el “estado del arte” actual en materia de traducción automática?
Respuesta: Hay dos tipos de productos en el mercado. Por un lado, los traductores para usuarios finales generalistas que se pueden comprar en cualquier tienda de informática por 100 ó 200€. Ofrecen resultados aceptables para textos sencillos pero cometen errores importantes cuando la sintaxis del texto se complica un poco. Son fáciles de usar, se integran con aplicaciones de escritorio y suelen incluir varios idiomas, pero no sirven para una traducción seria.
Podríamos considerar otro grupo los traductores on-line que se encuentran en Internet. Suelen ser versiones gratuitas de estos mismos traductores, pero limitadas en el tamaño del texto a traducir. Un caso aparte es el traductor de Google, que ya hoy es uno de los mejores, a pesar de ser gratuito.

Por otra parte están las herramientas dirigidas a traductores profesionales. Su precio es mucho más elevado y se conciben como complemento en el trabajo diario del traductor, aunque siempre siendo conscientes de que la traducción no es más que un borrador sobre el que trabajar.
En ambos casos la calidad del resultado no mejora desde hace años, limitándose las nuevas versiones que se presentan con regularidad a facilitar su uso o integrarlo con otras herramientas.

P: ¿Cuánto sabores existen de traducción automática, desde las versiones “in a box” que se pueden comprar en los grandes almacenes, hasta las versiones que emplean los traductores profesionales?
R: Creo que grandes grupos solo existen los tres ya comentados. Los productos “en caja” tienen un público muy bien definido. No están teniendo éxito por que nadie se fía del resultado final por lo que están siendo sustituidos por las versiones on-line, que dan un resultado similar y suelen ser gratuitas.
Las herramientas de traducción profesional tienen otro perfil y suelen estar incluidas en soluciones más complejas que integran otras herramientas y facilitan el trabajo considerablemente.

P: ¿Cuáles son los escollos más difíciles de superar en la traducción automática? ¿Cuál es el próximo que tienen que superar los desarrolladores de aplicaciones de traducción?
R: Es muy difícil resumir los problemas que presenta la traducción automática en pocas palabras. Podíamos sintetizarlo en una idea: el lenguaje humano es enormemente complejo y su estructura muy abierta. Las combinaciones son prácticamente infinitas. Y esa “complejidad” es diferente para cada idioma, especialmente los que tienen raíces distintas. Encontrar las estructuras implícitas en un texto y convertirlas en las adecuadas para otro idioma son dos tareas realmente complicadas.

P: A la hora de desarrollar un traductor automático, ¿un mismo modelo sirve para distintos idiomas?
R: Rotundamente no. Hace unos años se puso de moda un nuevo modelo de traducción en el que se pasaban los textos de cualquier idioma a un lenguaje universal y luego se generaban los mismos textos en cualquier idioma. Se consiguieron muy rápidamente resultados, pero de poca calidad que no han mejorado. El lenguaje es muy complejo y la única posibilidad de obtener resultados realmente buenos es tratar cada par de idiomas de forma independiente.

P: Las aplicaciones de traducción automática se adaptan para trabajar a la inversa, es decir por ejemplo, sirven tanto para trabajar del inglés al español, como del español al inglés?
R: En absoluto. Son dos procedimientos totalmente independientes. Hay que tener en cuenta que gran parte del trabajo es el análisis lingüístico del texto original, incluyendo funciones gramaticales y sintácticas. Las reglas de cada idioma son totalmente diferentes, por lo que el proceso de análisis del inglés, por ejemplo, es totalmente diferente al del español.

P: Como sabe un traductor automático distinguir entre una misma palabra empleada en distintos sentidos. Esto ocurre mucho en el inglés. Por ejemplo, “bear”, el nominativo “oso” y “bear”, el verbo “soportar”.
R: Hay varias formas o reglas para resolver esta ambigüedad. Esta es una de las claves para conseguir un buen resultado. Es sorprendente que algunos programas de traducción comenten errores de bulto en este aspecto y no parecen ser capaces de resolverlo.

P: ¿Cuántos años nos faltan para ver el traductor automático perfecto al 98%?
R: A lo largo de este año esperamos llegar a este nivel de calidad, entendiendo como tal el que la revisión del texto traducido por nuestro software solo requerirá pequeñas correcciones de estilo, alguna preposición o determinante, un ajuste en algún tiempo verbal,… no más. Estamos consiguiendo resultados espectaculares en textos cortos que podremos conseguir en textos completos simplemente completando nuestro glosario, una tarea que no es más que cuestión de tiempo.

P: ¿Habrá alguna vez un traductor perfecto al 100%?
R: Esto depende del fin que demos al texto traducido. Si el objetivo de traducir un texto es conocer su contenido y utilizarlo como referencia, creemos que ya lo hemos conseguido. Para textos que se van a publicar, leyes y normas, contratos con trascendencia legal, etc… siempre será necesaria una revisión manual. Nuestro objetivo no es el 100% de este tipo de textos, pero sí un 100% en fidelidad en el contenido.

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